La
Importancia de la Educación como un Camino de Oportunidades
La
sociedad hoy en día, exige un cambio en nuestro quehacer educativo, fomentar la
comprensión y la solidaridad humana, la inclusión donde todos los niños y niñas
tengan derecho a estar dentro del aula, donde ofrezcan un currículo adaptado
para todos, donde exista respeto entre la relación maestro-alumno y no una
relación de poder-sumiso, que el docente sea un elemento innovador, re constructivista,
donde los alumnos deben colocarlos en posición funcional de autogobierno que los
lleven a comprender la necesidad, de elaborar y observar reglas. Modificando
los vicios de la educación tradicional como la superficialidad, enciclopedismo.
La
función del educador será descubrir cuáles son esas necesidades, que hay más allá
de ese niño o niña, con problemas de conducta o de aprendizaje, estar
convencido de que las experiencias de la vida cotidiana, son capaces de
despertar el interés del aprendiz. La educación trabajar en modificar algunos
contenidos, introducir más cantidad de tiempo en actividades libres, para que
puedan los niños y niñas, jóvenes desarrollar más su imaginación creativa, trabajar
más en lenguaje escrito, donde puedan ellos expresar lo que sienten y porque
no, hasta escribir un libro.
La calidad en la
educación debe ser entendida como democracia, como participación, como inclusión
de todos los sectores sociales y como libertad para el desarrollo del
pensamiento creativo y sobre todo, como proceso orientado al desarrollo integral
del sujeto humano liderado hacia: el correcto dominio científico-técnico; de actitud
crítica y correcta; de valores humanos y respeto para consigo mismo, sus
semejantes y su medio ambiente, y sobre todo, con una elevada dosis de
convivencia. (Velázquez de Bustamante, Díaz y Cruz, 2009, p.8).
Por
lo tanto, en necesario definir la educación como un proceso dedicado a
construir hombres y mujeres capaces de integrarse una sociedad determinada, a
través de la transmisión de conocimientos, valores y acciones. Para desarrollar
una educación que genere conciencia, que nos vincule con nuestra realidad y
aprendamos a convivir, una educación para la democracia, donde se pueda
establecer una sociedad justa y participativa para ello es necesario una
pedagogía que fomente creatividad y comprensión a los problemas sociales de
nuestra sociedad.
La educación es un
proceso, conlleva necesariamente, a la identificación de que el bagaje
educativo y cultural de las diferentes sociedades se integra por la oferta del
sistema educativo formal y los aportes de la cultura popular, que se reconocen
históricamente pero que se construyen permanentemente. (Velázquez, 2009, p.5).
Asimismo,
existir educación para la paz, para lograr enseñar que todos y todas tenemos
derechos, tradiciones que debemos respetar. Una educación política, para
fomentar la responsabilidad en lo que respecta al Estado y a la sociedad. Una
educación ambiental, donde podamos construir conciencia de preservar y mejorar
el ambiente.
Trabajar
en el compromiso dentro del aula y fuera de ella para que nuestro mundo, sea un
lugar adecuado para las futuras generaciones y las actuales. Educación frente
al avance científico, tecnológico y social, perfilar hombres y mujeres capaces
de enfrentarse y desarrollarse con las herramientas como internet, que facilite
el aprendizaje.
La Comisión UNESCO menciona que la educación
debe valorizar durante toda la vida el pluralismo cultural presentándolo como
fuente de riqueza humana; en el sentido de promover una educación intercultural
que sea realmente un factor de cohesión y paz”. Lo uno y lo otro, lo singular y
lo plural, lo propio y el universo, deben conjugarse bajo los niveles de una
mejor comprensión del ser humano y fortalecer el derecho a ser diferente, así
como reivindicar a la autonomía en el sentido de construir un humanismo con
aspiraciones de un universalismo transcultural. (Velázquez, 2009, p.8).
Por
esa razón, la educación debe ser un instrumento para liberar pueblos y mejorar
vidas humanas en condición de pobreza, ser un instrumento para que las nuevas
generaciones y para que las actuales tomen conciencia de la dignidad humana y de
esta manera, se logre un esfuerzo de respeto, tolerancia y comprensión. Por este
motivo, la educación debe ser permanente, continua para generar una sociedad
progresiva y transformadora de cambios.
Las
ideas fundamentales de los cuatro pilares de la educación son:
·
Aprender a conocer
·
Aprender a hacer
·
Aprender a vivir juntos con los demás
·
Aprender a ser
Aprender
a conocer ejercitando nuestro pensamiento, memoria, atención. Aprender a hacer,
cómo enseñar a nuestros estudiantes a este mundo tan cambiante las nuevas
tecnologías, aprender a vivir juntos con los demás, ser empáticos y aprender a
ser nosotros mismos y valorar nuestras capacidades.
La
educación debe apuntar al desarrollo de la personalidad humana, no sólo
transmitir conocimientos sino orientar, educando a aprender aprender y aprenda
a realizar. Con todos estos procesos, se logra desarrollar la motivación y la
curiosidad como el interés individual del educando.
La educación como
instrumento para transmitir el conocimiento, valores, formación, justicia,
solidaridad y equidad, que nos permiten construir una sociedad más digna para
todos, respetando las leyes y valorando quienes somos.
La educación tiene la
tarea de formar en los valores que aseguran la cohesión social con lo cual se logrará la continuidad de la
sociedad y se garantiza además, el acceso a los bienes y valores de la cultura,
haciendo posible formar a las nuevas generaciones en el respeto a la vida y a los
demás derechos humanos y en los principios de vivencia, pluralismo, justicia,
solidaridad y equidad. La educación tiene hoy una tarea muy compleja: debe
recoger y transmitir el saber acumulado; es decir, aquellos conocimientos y formas
de pensamiento y de trabajo alrededor de los cuales podría decirse que hay un
consenso a nivel mundial. (Velázquez, 2009, p.3).
Entonces
la pedagogía para la educación permanente debe ser activa y fomentar la
creatividad, actualización, información, estrategias para un proyecto de vida
tanto personal como social. Tanto a nivel de una educación formal, como a una
educación informal. Asimismo, la pedagogía puede definirse como un conjunto de
saberes, que está buscando en un proceso educativo la construcción del sujeto.
La pedagogía es una ciencia que nutre otras disciplinas por esa razón es un
arte, ya que conduce al niño y a la joven a través de un proceso de
enseñanza-aprendizaje a los cambios y transformaciones de la sociedad.
Por pedagogía
también se entiende, el conjunto de normas, principios y leyes que regulen el
hecho educativo sistemático. Según Louchet, “La pedagogía tiene por objeto el
estudio, la selección y la aplicación de acciones educativas emprendidas dentro
de marcos institucionales dados y tendentes a llevar a cabo unas finalidades socialmente
definidas, mediante consideraciones éticas y filosóficas”. (Velázquez, 2009, p.14).
Reconociendo
el trabajo de muchos educadores a través de la historia y las buenas
intenciones en las reformas educativas que se ha hecho lo largo de todo el
proceso, hay que destacar que aún no ha podido, superar una educación
dependiente de las influencias norteamericanas. La historia del currículo
demuestra esa dependencia que ahora se agrava con la globalización. El
currículo educativo tiene un enfoque academicista, herencia de las escuelas de
nuestros antepasados. Sin embargo hay que rescatar, que existe otro enfoque
curricular que es re-construccionista y humanista. Que fortalece la esperanza.
Hoy en día, está tomando auge el enfoque tecnológico, que es necesario vincular
en el quehacer educativo.
Sin docentes de calidad, es decir, adecuadamente formados y
capacitados, no es posible una educación de calidad, por lo que uno de los principales
retos de la reforma recae en los sistemas de formación pedagógica, académica y
tecnológica de los profesores. (Velázquez, 2009, p.42).
La
reforma del sistema educativo, debe elaborar herramientas y estrategias
necesarias para que el docente logre hacer ese cambio en las aulas, sin negar
nuestra cultura y nuestras raíces. Las nuevas visiones, nos permitirán reconstruir,
aprender y a ser seres humanos capaces de enfrentar la globalización. Para ello, la reforma del
sistema educativo, debe puntualizar que tipo de hombres y mujeres
centroamericanos desea formar.
La reforma del sistema
educativo debe facilitara las nuevas generaciones, la adaptación a los cambios
que impone esta nueva sociedad, sin negarse a sí mismo, es decir, enseñar a ser
ciudadano del mundo, a capacitarse en la práctica de nuevas costumbres, el dominio
de las nuevas lenguas, las nuevas visiones; sin renunciar a su ciudadanía
local, edificando una autonomía individual en dialéctica con la libertad, la
evolución de los demás y el dominio del progreso científico técnico. (Velázquez,
2009, p.43).
El educador no sólo tiene relación con el
estudiante, sino que también tiene agentes educativos, la familia, la sociedad
y el estado. Por lo que, se ha determinado que el docente es un agente
educativo cuya función es instruir, formar y actuar. Por lo que es necesario,
que tenga las herramientas teóricas y metodológicas y por supuesto, aplicar esos conocimientos y para ello, es
necesario que esté en permanente actualización.
La escuela de calidad
es la que promueve el progreso de sus alumnos y alumnas en una amplia gama de
logros intelectuales, sociales, morales y emocionales, teniendo en cuenta su
nivel socioeconómico, su medio familiar y su aprendizaje previo. (Velázquez, 2009,
p.37).
El
docente es el eje central para fomentar en el niño o niña lo mejor de ellos
mismos, a través de recursos y actualizaciones que el centro educativo y
gobierno pueda ofrecer a estos docentes. Es más, el docente debe volver hacer
respetado y concederle ciertos indultos, como vivienda digna, su salario
adecuado para su trabajo tan honorable, recursos, actualizaciones. Pero de
igual manera, el docente debe amar su profesión para lograr ser genuino,
congruente con lo que enseña, para que el alumno logre captar no sólo la información sino más
allá de ese contenido. Y llegar a formar una escuela de calidad, donde los niños
disfruten aprender y sobre todo llegar a Ser PERSONAS.
Este docente, independientemente del modelo
que le forme, debe ser perfilado como un profesional que juega un papel activo
en el diseño de situaciones específicas de enseñanza, un docente capaz de superar
los reducidos proyectos formativos inducidos por el paradigma proceso producto,
y cambiarlos por modelos mediacionales y etnográficos, basados en propuestas
pedagógicas de la investigación-acción y de entornos de enseñanza-aprendizaje
colaborativos. (Velázquez, 2009, p.42).
Para
finalizar, el estudiante a través del eje de formación, debe aprender la
responsabilidad, la cooperación, aprender aceptar las fortalezas y errores de
otros, aprender a dialogar, a convivir, a trabajar en equipo y a vivir en paz.
Aprender a respetar las ideas de los demás, ser cívico y político. A respetar y
conservar el medio ambiente y actuar para que tome buenas decisiones y adquiera
la capacidad para ser emprendedores y generar cambios personales y sociales.
Para lograrlo, se necesita un docente comprometido y una sociedad comprometida
con el docente.
Los futuros
docentes han de ser educados, no únicamente en el conocimiento de los
procedimientos científicos y tecnológicos, sino que han de estar formado son el
¿por qué? ¿Para qué? y ¿el cómo? de la ciencia y de la tecnología; de sus fines,
de sus metas, de los usos, intereses y sentidos, así como de las actitudes y
valores que ella implica en la conformación de la cultura y de su identidad profesional.
(Velázquez, 2009, p.112).
Para concluir, el educador
de este siglo XXl, debe ser un pedagogo
investigador, formador tanto el humano como lo social, ser un agente de cambio
no sólo para los alumnos, sino para el mismo y la comunidad.
Como también, la Sociedad
y el Estado deben fortalecer la reforma educativa y asumir el papel que les
corresponde como agentes educadores de hombres y mujeres. La pedagogía es un
proceso de sistematización del aporte interdisciplinario, que orienta las
posibilidades del cambio necesarios en la educación.
Bibliografía
Velázquez de
Bustamante, Díaz y Cruz (2009), “Pedagogía y Formación Docente”, Coordinación
Educativa y Cultura Centroamericana, CECC/SICA, primera edición, San José Costa
Rica, p.3-5-7-8-14-37-42-43-112.
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