viernes, 26 de septiembre de 2014

La Importancia de la Educación como un Camino de Oportunidades



  


La Importancia de la Educación como un Camino de Oportunidades
La sociedad hoy en día, exige un cambio en nuestro quehacer educativo, fomentar la comprensión y la solidaridad humana, la inclusión donde todos los niños y niñas tengan derecho a estar dentro del aula, donde ofrezcan un currículo adaptado para todos, donde exista respeto entre la relación maestro-alumno y no una relación de poder-sumiso, que el docente sea un elemento innovador, re constructivista, donde los alumnos deben colocarlos en posición funcional de autogobierno que los lleven a comprender la necesidad, de elaborar y observar reglas. Modificando los vicios de la educación tradicional como la superficialidad, enciclopedismo.
La función del educador será descubrir cuáles son esas necesidades, que hay más allá de ese niño o niña, con problemas de conducta o de aprendizaje, estar convencido de que las experiencias de la vida cotidiana, son capaces de despertar el interés del aprendiz. La educación trabajar en modificar algunos contenidos, introducir más cantidad de tiempo en actividades libres, para que puedan los niños y niñas, jóvenes desarrollar más su imaginación creativa, trabajar más en lenguaje escrito, donde puedan ellos expresar lo que sienten y porque no, hasta escribir un libro.
La calidad en la educación debe ser entendida como democracia, como participación, como inclusión de todos los sectores sociales y como libertad para el desarrollo del pensamiento creativo y sobre todo, como proceso orientado al desarrollo integral del sujeto humano liderado hacia: el correcto dominio científico-técnico; de actitud crítica y correcta; de valores humanos y respeto para consigo mismo, sus semejantes y su medio ambiente, y sobre todo, con una elevada dosis de convivencia. (Velázquez de Bustamante, Díaz y Cruz, 2009, p.8).

Por lo tanto, en necesario definir la educación como un proceso dedicado a construir hombres y mujeres capaces de integrarse una sociedad determinada, a través de la transmisión de conocimientos, valores y acciones. Para desarrollar una educación que genere conciencia, que nos vincule con nuestra realidad y aprendamos a convivir, una educación para la democracia, donde se pueda establecer una sociedad justa y participativa para ello es necesario una pedagogía que fomente creatividad y comprensión a los problemas sociales de nuestra sociedad.

La educación es un proceso, conlleva necesariamente, a la identificación de que el bagaje educativo y cultural de las diferentes sociedades se integra por la oferta del sistema educativo formal y los aportes de la cultura popular, que se reconocen históricamente pero que se construyen permanentemente. (Velázquez, 2009, p.5).

Asimismo, existir educación para la paz, para lograr enseñar que todos y todas tenemos derechos, tradiciones que debemos respetar. Una educación política, para fomentar la responsabilidad en lo que respecta al Estado y a la sociedad. Una educación ambiental, donde podamos construir conciencia de preservar y mejorar el ambiente.
Trabajar en el compromiso dentro del aula y fuera de ella para que nuestro mundo, sea un lugar adecuado para las futuras generaciones y las actuales. Educación frente al avance científico, tecnológico y social, perfilar hombres y mujeres capaces de enfrentarse y desarrollarse con las herramientas como internet, que facilite el aprendizaje.
 La Comisión UNESCO menciona que la educación debe valorizar durante toda la vida el pluralismo cultural presentándolo como fuente de riqueza humana; en el sentido de promover una educación intercultural que sea realmente un factor de cohesión y paz”. Lo uno y lo otro, lo singular y lo plural, lo propio y el universo, deben conjugarse bajo los niveles de una mejor comprensión del ser humano y fortalecer el derecho a ser diferente, así como reivindicar a la autonomía en el sentido de construir un humanismo con aspiraciones de un universalismo transcultural. (Velázquez, 2009, p.8).

Por esa razón, la educación debe ser un instrumento para liberar pueblos y mejorar vidas humanas en condición de pobreza, ser un instrumento para que las nuevas generaciones y para que las actuales tomen conciencia de la dignidad humana y de esta manera, se logre un esfuerzo de respeto, tolerancia y comprensión. Por este motivo, la educación debe ser permanente, continua para generar una sociedad progresiva y transformadora de cambios.
Las ideas fundamentales de los cuatro pilares de la educación son:
·         Aprender a conocer
·         Aprender a hacer
·         Aprender a vivir juntos con los demás
·         Aprender a ser
Aprender a conocer ejercitando nuestro pensamiento, memoria, atención. Aprender a hacer, cómo enseñar a nuestros estudiantes a este mundo tan cambiante las nuevas tecnologías, aprender a vivir juntos con los demás, ser empáticos y aprender a ser nosotros mismos y valorar nuestras capacidades.
La educación debe apuntar al desarrollo de la personalidad humana, no sólo transmitir conocimientos sino orientar, educando a aprender aprender y aprenda a realizar. Con todos estos procesos, se logra desarrollar la motivación y la curiosidad como el interés individual del educando.
La educación como instrumento para transmitir el conocimiento, valores, formación, justicia, solidaridad y equidad, que nos permiten construir una sociedad más digna para todos, respetando las leyes y valorando quienes somos.
La educación tiene la tarea de formar en los valores que aseguran la cohesión social  con lo cual se logrará la continuidad de la sociedad y se garantiza además, el acceso a los bienes y valores de la cultura, haciendo posible formar a las nuevas generaciones en el respeto a la vida y a los demás derechos humanos y en los principios de vivencia, pluralismo, justicia, solidaridad y equidad. La educación tiene hoy una tarea muy compleja: debe recoger y transmitir el saber acumulado; es decir, aquellos conocimientos y formas de pensamiento y de trabajo alrededor de los cuales podría decirse que hay un consenso a nivel mundial. (Velázquez, 2009, p.3).
Entonces la pedagogía para la educación permanente debe ser activa y fomentar la creatividad, actualización, información, estrategias para un proyecto de vida tanto personal como social. Tanto a nivel de una educación formal, como a una educación informal. Asimismo, la pedagogía puede definirse como un conjunto de saberes, que está buscando en un proceso educativo la construcción del sujeto. La pedagogía es una ciencia que nutre otras disciplinas por esa razón es un arte, ya que conduce al niño y a la joven a través de un proceso de enseñanza-aprendizaje a los cambios y transformaciones de la sociedad.
Por pedagogía también se entiende, el conjunto de normas, principios y leyes que regulen el hecho educativo sistemático. Según Louchet, “La pedagogía tiene por objeto el estudio, la selección y la aplicación de acciones educativas emprendidas dentro de marcos institucionales dados y tendentes a llevar a cabo unas finalidades socialmente definidas, mediante consideraciones éticas y filosóficas”. (Velázquez, 2009, p.14).
Reconociendo el trabajo de muchos educadores a través de la historia y las buenas intenciones en las reformas educativas que se ha hecho lo largo de todo el proceso, hay que destacar que aún no ha podido, superar una educación dependiente de las influencias norteamericanas. La historia del currículo demuestra esa dependencia que ahora se agrava con la globalización. El currículo educativo tiene un enfoque academicista, herencia de las escuelas de nuestros antepasados. Sin embargo hay que rescatar, que existe otro enfoque curricular que es re-construccionista y humanista. Que fortalece la esperanza. Hoy en día, está tomando auge el enfoque tecnológico, que es necesario vincular en el quehacer educativo.
Sin docentes de calidad, es decir, adecuadamente formados y capacitados, no es posible una educación de calidad, por lo que uno de los principales retos de la reforma recae en los sistemas de formación pedagógica, académica y tecnológica de los profesores. (Velázquez, 2009, p.42).
La reforma del sistema educativo, debe elaborar herramientas y estrategias necesarias para que el docente logre hacer ese cambio en las aulas, sin negar nuestra cultura y nuestras raíces. Las nuevas visiones, nos permitirán reconstruir, aprender y a ser seres humanos capaces de enfrentar  la globalización. Para ello, la reforma del sistema educativo, debe puntualizar que tipo de hombres y mujeres centroamericanos desea formar.
La reforma del sistema educativo debe facilitara las nuevas generaciones, la adaptación a los cambios que impone esta nueva sociedad, sin negarse a sí mismo, es decir, enseñar a ser ciudadano del mundo, a capacitarse en la práctica de nuevas costumbres, el dominio de las nuevas lenguas, las nuevas visiones; sin renunciar a su ciudadanía local, edificando una autonomía individual en dialéctica con la libertad, la evolución de los demás y el dominio del progreso científico técnico. (Velázquez, 2009, p.43).
El educador no sólo tiene relación con el estudiante, sino que también tiene agentes educativos, la familia, la sociedad y el estado. Por lo que, se ha determinado que el docente es un agente educativo cuya función es instruir, formar y actuar. Por lo que es necesario, que tenga las herramientas teóricas y metodológicas y por supuesto,  aplicar esos conocimientos y para ello, es necesario que esté en permanente actualización.
La escuela de calidad es la que promueve el progreso de sus alumnos y alumnas en una amplia gama de logros intelectuales, sociales, morales y emocionales, teniendo en cuenta su nivel socioeconómico, su medio familiar y su aprendizaje previo. (Velázquez, 2009, p.37).

El docente es el eje central para fomentar en el niño o niña lo mejor de ellos mismos, a través de recursos y actualizaciones que el centro educativo y gobierno pueda ofrecer a estos docentes. Es más, el docente debe volver hacer respetado y concederle ciertos indultos, como vivienda digna, su salario adecuado para su trabajo tan honorable, recursos, actualizaciones. Pero de igual manera, el docente debe amar su profesión para lograr ser genuino, congruente con lo que enseña, para que el alumno  logre captar no sólo la información sino más allá de ese contenido. Y llegar a formar una escuela de calidad, donde los niños disfruten aprender y sobre todo llegar a Ser PERSONAS.

Este docente, independientemente del modelo que le forme, debe ser perfilado como un profesional que juega un papel activo en el diseño de situaciones específicas de enseñanza, un docente capaz de superar los reducidos proyectos formativos inducidos por el paradigma proceso producto, y cambiarlos por modelos mediacionales y etnográficos, basados en propuestas pedagógicas de la investigación-acción y de entornos de enseñanza-aprendizaje colaborativos. (Velázquez, 2009, p.42).

Para finalizar, el estudiante a través del eje de formación, debe aprender la responsabilidad, la cooperación, aprender aceptar las fortalezas y errores de otros, aprender a dialogar, a convivir, a trabajar en equipo y a vivir en paz. Aprender a respetar las ideas de los demás, ser cívico y político. A respetar y conservar el medio ambiente y actuar para que tome buenas decisiones y adquiera la capacidad para ser emprendedores y generar cambios personales y sociales. Para lograrlo, se necesita un docente comprometido y una sociedad comprometida con el docente.
Los futuros docentes han de ser educados, no únicamente en el conocimiento de los procedimientos científicos y tecnológicos, sino que han de estar formado son el ¿por qué? ¿Para qué? y ¿el cómo? de la ciencia y de la tecnología; de sus fines, de sus metas, de los usos, intereses y sentidos, así como de las actitudes y valores que ella implica en la conformación de la cultura y de su identidad profesional. (Velázquez, 2009, p.112).

Para concluir, el educador de este siglo XXl, debe  ser un pedagogo investigador, formador tanto el humano como lo social, ser un agente de cambio no sólo para los alumnos, sino para el mismo y la comunidad.
Como también, la Sociedad y el Estado deben fortalecer la reforma educativa y asumir el papel que les corresponde como agentes educadores de hombres y mujeres. La pedagogía es un proceso de sistematización del aporte interdisciplinario, que orienta las posibilidades del cambio necesarios en la educación.

Bibliografía
Velázquez de Bustamante, Díaz y Cruz (2009), “Pedagogía y Formación Docente”, Coordinación Educativa y Cultura Centroamericana, CECC/SICA, primera edición, San José Costa Rica, p.3-5-7-8-14-37-42-43-112.






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